Somewhere over the rainbow…

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Neist Point, en algún lugar cerca de Waterstein 14.30 (29/09)

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Este faro de principios del siglo XX es la clara prueba de que a veces perderse es positivo e incluso necesario para encontrar la luz. Emprender un camino entre acantilados  sin saber muy bien a dónde te llevará, pero con la certeza de que independientemente de lo que te encuentres al final, haber podido explorar ese camino habrá merecido la pena de algún u otro modo.

El otoño de Eilean Donan 10.40 (28/09)

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Con un buen desayuno escocés hemos conducido hasta el castillo del clan MacRae, el más visitado de toda Escocia. Ésta es la imagen que más nítidamente hemos podido ver en todo el día. Desde que hemos entrado a la isla de Skye, no hemos podido ver mucho más que niebla, rachas de lluvia cayendo en horizontal y muchas cabras desperdigadas. Todo lo demás lo hemos intuído, pero  en cualquier caso ha sido una aventura de lo más divertida e incluso cómica luchando contra el viento que apenas nos dejaba dar dos pasos sin tambalearnos. En Portree hemos podido entrar en calor con cerveza local y un dúo de folk escocés que te mantenía anclado a tu silla sin querer moverte ni para ir al servicio.

WANTED: Buscando a Nessie

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Después de sobrevivir al viento huracanado de Cairngorm Mountain, nos hemos acercado hasta Inverness, capital de las tierras altas, desde donde hemos puesto rumbo al Lago Ness. Rodeando el lago desde Dores hasta Drumnacrochit hemos visto cascadas, playas, castillos en ruinas, muchos pinos, acebo, faisanes que cruzan la carretera sin mirar, faisanes que han dejado de existir y alguna vaca peluda… pero ni rastro de Nessie. Le hemos perdido la pista aquí, en Fort Augustus, donde se comenta que se lo vió cruzar las esclusas del Canal de Caledonia rumbo al Océano Atlántico. Se cierra el telón.

Castle of Saint Andrews 10.20

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Había una vez un castillo en St. Andrews… Primera parada de un día de viaje entre Edimburgo y Aviemore (en el parque nacional de Cairngorm). Un día, en el que ha habido un poco de todo. Desde ruinas y pueblos perdidos, hasta gatitos mimosos, acordeonistas despistados y una cerveza tostada local que da mucho juego.