Fragmentos viajeros: Mi nostalgia nómada

Imagen

image

He tenido tantos hogares, tantos «sitios preferidos en el mundo»… He sido definida y moldeada por tantas personas y experiencias, que a menudo ya no se dónde está mi nostalgia. A veces creo sentirme nostálgica de todos los sitios que aún no conozco. Hoy, sin embargo, mi nostalgia está en Camden, hogar de tantos recuerdos y de un pequeño cáctus compañero de batallas.

I’ve had so many homes already, so many «favourite places ever!»… I’ve been defined by so many people and shaped by so many experiences, that I often don’t know where my homesickness is. Sometimes I think I am homesick of all those places I don’t know yet. Today, though, I found my homesickness in Camden, home to loads of memories and a small cute cactus.

image

Buenas noches / Good night!

Fragmentos viajeros: Historias de piedra

Imagen

image

En El Carmen, Valencia.

A veces hay historias que no se cuentan en voz alta, para que no se las lleve el viento. Hay emociones que prefieren disfrazarse de colores sobre la piedra gris y contar su historia en silencio.

Not all stories are meant to be told out loud, so they won’t be gone with the wind. Some emotions would rather dress up as colours, lighting up the grey stone and telling their story in silence.

Domingueando: Todo trata de perspectiva

Todo trata de perspectiva. Nada es demasiado grande ni demasiado pequeño. Demasiado bueno, demasiado malo, demasiado bonito, demasiado feo, demasiado aburrido, demasiado increíble, ni demasiado de nada.

Hablo de mirar las cosas desde diferentes ángulos, porque entre el blanco y el negro hay un gran espectro de colores que no se deberían pasar por alto. Hablo de relativizar y no darle a nada ni a nadie mayor ni menor valor de lo que tiene.

Islandia es un lugar perfecto para poner las cosas, o a uno mismo, en perspectiva.

wpid-gglocaldreamer.jpg

Ahí estás, lavándote los dientes por la mañana pensando en lo que vas a hacer con ese día, lo que no hiciste ayer, lo que te gustaría hacer mañana. De repente ves una montaña, esta montaña, y todo lo demás desaparece. Primero empiezas poniéndote a ti mismo en tu lugar y asumiendo lo pequeño que eres y lo insignificantes que son tus preocupaciones de cuando te lavas los dientes a la mañana.

Después pones en perspectiva todo lo que conoces hasta el momento, y decides que probablemente esa es la montaña más bonita que has pisado, con el verde más intenso que has visto.

Pocas horas más tarde…

wpid-skogafoss.jpg

Esta otra montaña, que puede que no sea tan verde pero que sigue siendo sin duda más grande que el mayor de tus problemas te hace poner en perspectiva a la anterior. Y a ti mismo, y a todo lo que conoces.

Pero esa misma noche…

wpid-la-segunda.jpg.jpeg

Un cielo más grande y de un verde más intenso que ninguno de los verdes que conoces aparece para volver a trastocar tu concepto de las cosas.

Entonces empiezas a pillarlo (o igual no), pero todo trata de perspectiva. De desde dónde estás viendo las cosas, de con qué las comparas. Entonces blanco o negro no existe, ni tampoco existe la verdad. Sólo mi verdad, la tuya y la del de más allá.