Midnight Sun, Islandia

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​Además de una canción de Ella Fitzgerald, una película no muy exitosa y un intento de secuela de la saga Crepúsculo, el sol de medianoche es un fenómeno mágico, pero tan real como tú o como yo.

Es un espectáculo digno de presenciar, que se puede disfrutar en parajes remotos cercanos al Círculo Polar Ártico (y Antártico en invierno) durante los meses de verano, como por ejemplo en el norte de Islandia. Allí, durante el verano parar el tiempo resulta no ser tan utópico.

El sol nunca se esconde, haciendo que los atardeceres sean eternos hasta fusionarse con el amanecer, cuestionando todas nuestras nociones sobre el paso del tiempo.

Fragmentos viajeros: City lights

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Vistas desde Regent Terrace, Edimburgo. Cuando la oscuridad te pilla desprevenida en una ciudad que no conoces. Apenas son las cinco de la tarde, pero pronto empiezas a sentirte como si fueran las nueve, como si las luces de la ciudad te hubieran hecho perder la noción del tiempo y hubieses andado durante horas.

Views of Edinburgh from Regent Terrace. In that moment when the darkness catches you unaware in a city you barely know. Even though it is five o’clock, it feels like it is nine already, as if you would have been hypnotized by the city lights, having wandered around for a couple of hours.